
Para mí que tienen razón y están en su derecho a pedir tal cosa, porque para eso pagan sus impuestos, o la parte que se acuerde, al Gobierno Central. Lo que me pregunto es por qué no reclaman, por la parte de impuestos que pagan a su gobierno autonómico, que sea este el que los proteja, pues para eso tiene las competencias y para eso paga a sus mozos de escuadra aproximadamente el doble de lo que cobra un guardia civil.
Aquí parece que hay policías de dos o tres categorías, agentes que aunque tienen los mismos cometidos cobran según la cartera de la institución que los contrata. Eso pasa también en las empresas, que paga a sus trabajadores en función de su disponibilidad, pero lo que sin duda tiene que jorobar a los guardias civiles es que cuando las cosas se ponen mal en cualquier lado los acaben llamando a ellos a dar el callo; a ellos, peor vistos, peor pagados, y a los que a veces despidieron en su momento con grandes celebraciones porque al fin se marchaba la fuerza represora y ocupante.
Si la Generalidad tiene a buena parte de sus agentes protegiendo a altos cargos, de los que allí, como en todos lados, debe de haber a millares, que se reorganice. O que llame a los guardias civiles, que también son sus servidores, pero no estaría de más que, por una vez, intentaran un ejercicio de humildad reconociendo que cuando las cosas se tuercen hay que acabar reclamando tricornios de emergencia. Tricornios que trabajan catorce horas por cuatro perras y no cobran horas extras.